Una vez tengamos todos los ingredientes preparados, ponemos una sarten a fuego medio y le añadimos un chorrito de aceite de girasol.
Dejamos que se caliente bien para que no se nos pegue la carne cuando la pongamos al fuego.
Podemos sazonar la carne con pimienta y hierbas provenzales, por ejemplo.
Cuando nos aseguremos de que esta muy caliente la sarten y el aceite, añadimos la hamburguesa.
Aquí el punto de cocción va al gusto, poco hecha, al punto o muy hecha.
A mi me gusta la carne muy hecha, pero este tipo de carne esta muy buena y tierna así que mejor hacerla poco hecha o al punto , según el gusto del comensal.
Recomiendo hacerla al punto, porqué si la dejamos demasiado al fuego se secaría y quedaría muy dura (pasa igual con un buen entrecot o solomillo).
En un plato , mientras se acaba de hacer nuestra hamburguesa, vamos preparando un panecillo de hamburguesa, en la base ponemos la loncha de queso, sobre esta añadiremos la hamburguesa una vez hecha , podemos añadirle alguna salsa (a mi me encanta con salsa mayo o de queso roquefort), encima pondremos la cebolla caramelizada y sobre esta para terminar un puñado de hojas de rucula.
Cuando este apunto la hamburguesa, en la misma sarten añadimos la cebolla en juliana, le damos un poco de vueltas para que no se queme y dejamos hacer a fuego bajo, hasta que la cebolla coja un color brillante y transparente.
Ahora montamos nuestra riquísima hamburguesa, que podemos acompañar con patatas fritas , bravas o cualquier otra guarnición.
Y pega muy bien con un vino tinto de los buenos como por ejemplo unos de mis favoritos que tomaría con esta carne son: "el recio" do toro, camins del priorat de Álvaro Palacios, o cualquier otro vino que os guste.
1 bolsa preparado para cremas y purés de verduras (La Sirena) 600 grms
perejil fresco
sal
Modo de Empleo:
Cogemos una olla pequeña y la llenamos con 3/4 partes de agua, añadimos un chorrito de aceite y sal.
Ponemos la olla en fuego alto y a continuación añadimos la bolsa de 600 grms de preparado para cremas y purés de verduras.
Dejamos que se cuezan durante unos 15 minutos a partir de que el agua empiece a hervir.
Una vez tengamos las verduras bien cocidas , vamos a pasarlas por un colador, para separar las verduras del agua de la cocción.
Después, pondremos las verduras en un bol o fuente honda donde podamos triturarlas bien con ayuda de una batidora a velocidad mínima.
Una vez las hayamos triturado, prepararemos dos platos para la presentación y con ayuda de un molde redondo iremos rellenándolo con una cuchara sopera y aplanando para que quede una bonita forma al desmoldar.
Una vez lo tengamos, vamos a dejar que se enfríe un par de minutos para que al sacar el molde, no se venga abajo.
Mientras, vamos a cortar un poquito de perejil fresco y lo añadimos por encima espolvoreándolo.
Desmoldamos y ya tenemos nuestro bonito puré de verduras listo para comer.
Pica la cebolla, la zanahoria, el puerro y el ajo.
– Pon a calentar un poco de aceite de oliva en la olla y pocha las verduras.
– Salpimienta las carrilleras de cerdo, enharínalas y fríelas a fuego fuerte en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Solamente hay que sellar la carne, para que no pierda jugosidad al cocerla.
– Una vez sellada la carne, reserva.
– Riega las verduras con el vino tinto y sube el fuego para reduzca ligeramente y se evapore el alcohol.
– A continuación, añade las carrilleras, el caldo o el agua y la rama de romero al a olla exprés.
– Tapa la olla y cuece la carne durante 20 minutos, contando a partir del momento en que empiece a salir vapor. Nosotros hemos preparado este plato en la olla exprés, si lo haces en una olla convencional debes cocer la carne a fuego medio hasta que esté blandita. Utilizando carrilleras de ternera los tiempos de cocción aumentan considerablemente. Karlos Arguiñano las tuvo entre 40 y 45 minutos en la olla exprés.
– Pasado ese tiempo, abre la olla, comprueba que la carne está bien tierna, si no lo estuviesen, deja que se cocinen hasta que al pincharlas con una brocheta notes que prácticamente se deshacen.
– Saca las carrilleras a un plato y tritura la salsa con la batidora.
– Déjala reducir a fuego alto durante 5 minutos o hasta que obtengas una salsa con cuerpo.
– Una vez reducida, si quieres darle un toque especial a la salsa y un poco de brillo puedes añadir la nuez de mantequilla.
– Puedes filetearlas o servirlas enteras, al ser de cerdo no son piezas demasiado grandes y se pueden servir enteras sin problemas. Cúbrelas con la salsa y disfruta de este delicioso guiso.
– Para acompañarlas puedes optar por unas clásicas patatas fritas, por preparar un puré de patata cremoso o un poco de arroz blanco.
Lo primero de todo será hacerse con 3 mangas pasteleras donde vamos a meter cada tableta de chocolate despedazada para facilitar que el chocolate se funda y después lo podamos poner en los respectivos moldes de silicona donde vamos a hacer nuestros bombones.
Una vez tengamos una manga pastelera rellena con chocolate blanco, otra con el negro y otra con el choco leche vamos a ponerlas a que se fundan en baño maria , es decir, cogemos una olla pequeña o un cazo lo llenamos de agua y encima ponemos una tapa con agujeritos para que transpire el vapor , encima de esta tapa ponemos las mangas pasteleras atadas por su extremo y sin apertura en la punta (para que el chocolate no se esparza).
Dejamos actuar el tiempo necesario hasta que se funda el chocolate y podamos trabajar con él, cuando veamos que el chocolate esta deshecho, quitamos del fuego y hacemos un pequeño corte en la punta de las mangas pasteleras y rellenamos hasta la mitad con el chocolate después le añadimos un fruto seco (avellana, kiko, cacahuete, etc) al gusto y/o un poco de galleta oreo machacada ( hay algunas tabletas de chocolate que ya vienen con este tipo de galleta) ( recomiendo hacerlo de una en una ) .
Después añadimos un poco más de chocolate que puede ser del mismo u otro tipo para sellar la base del bombón.
Lo dejamos enfriar en la nevera durante unas 4 horas aproximadamente,
Y así nos aseguramos que los bombones estén hechos y listos para desmoldar sin que se rompan.
Listo, los podemos tomar solos o acompañando algún postre.
1 bandeja de morralla ( pequeños pescados y mariscos)
Modo de Empleo:
En una olla bien grande vamos a añadir la morralla ( pequeños pescados y mariscos) , y a continuación las cabezas y raspas de pescados ( excepto las cabezas y cáscaras de las gambas).
Ahora cubrimos los ingredientes con abundante agua, añadimos las hojas de laurel, la cebolla cortada en 4 trozos gruesos y ponemos a fuego medio-alto.
Mientras se cuece esta olla vamos a preparar las cabezas y cáscaras de las gambas. Y en una sarten honda vamos a saltearlas , cuando cojan un poco de color iremos chafando las cabezas para que vayan soltando el suquillo.
Y después le añadiremos un par de cucharadas del caldo de la otra olla del pescado a las gambas.
Llevaremos a ebullición y posteriormente colaremos el caldo y reservaremos para más tarde incorporarlo al suquet de pescado.
Ahora vamos a hacer lo mismo con los mejillones, los pondremos en una olla a parte, con 1/4 de agua y los tapamos hasta que se habrán los mejillones.
Una vez se hayan hecho los mejillones, los colamos y reservamos el caldo de los mejillones para añadirlo también al suquet final.
Volviendo a la olla principal donde tenemos todo el pescado , hemos de retirar la espuma que se va creando, ya que lleva una parte del pescado que no es buena para tomarla.
Con ayuda de una cuchara la vamos a ir retirando.
Después, con ayuda de una espumadera vamos a retirar las cabezas de pescado y espinas y las vamos a poner en una fuente (para despedazar posteriormente y reservar los trozos de carne del pescado para un guiso).
Una vez hayamos retirado todos los trozos de pescado de la olla, pasaremos el caldo por un colador.
Y finalmente en otra olla limpia vamos a fusionar los caldos del pescado, mejillones y gambas en uno solo.
Removeremos con una cuchara de madera para mezclar los sabores.
Llevaremos a ebullición y ya lo tendremos listo.
Podemos utilizarlo para hacer sopas, paellas, fideua, fideos, guiso de pescado ,etc...
Si no lo vas a usar recién hecho, se puede dejar enfriar a temperatura ambiente y congelar posteriormente hasta que lo vayamos a utilizar.